Cómo elegir encimeras de cocina de piedra


Las cocinas han evolucionado de manera natural hasta convertirse en el centro neurálgico del hogar. Cada vez se extiende más la costumbre de utilizarla como centro de reunión y además de cocinar, si el espacio lo permite, nos juntamos en ellas con la familia y los amigos para comer, conversar, jugar y pasar ratos entre risas y recuerdos.

Cuando hay varias personas en la cocina, el elemento que más se utiliza es la encimera. Todos dejan sus objetos sobre ella, pero no todos llevan el cuidado que desearíamos. Si queremos utilizarla sin preocupaciones para que estén siempre bonitas, es interesante que elijamos un material resistente. Si te gustan las encimeras de piedra, las más duraderas, en este artículo encontrarás orientación para elegir la que más te conviene.

Las encimeras de piedra, ya sean naturales (mármol, granito, onix, etc), como artificiales (cuarzos, microcemento, hormigón, etc) son prácticamente eternas. Por supuesto, a la hora de incorporar éste elemento a tu cocina no solo debes investigar y elegir el material correcto, también deberás preocuparte por su mantenimiento posterior.

En la remodelación de mi cocina yo me decanté por una encimera de cuarzo blanco, con pequeñas partículas que le daban cierto tono arena. Es el material que me convenció para mi instalación después de mirar cientos de piedras distintas de calidades, colores y texturas distintas. He decidido escribir las consideraciones que yo tuve en cuenta y redactar una pequeña guía para ayudar a elegir la piedra adecuada a quien se encuentre en el momento de elegir la suya. Consideraciones que pueden ayudar en la elección y posterior mantenimiento.


Consideraciones para elegir una encimera de piedra

  • Piensa en la familia, las opciones blancas impolutas puede que no se adaptan a todos. Si a tus hijos les gusta la preparación de alimentos, pintar o jugar con plastilina o cosas que ensucian mucho, la bonita superficie blanca puede no durar mucho, así que elije un color de piedra más sufrido. Considera también el uso que vas a darle tú misma. La mayoría de las piedras son extremadamente resistentes y puede usarlas para cocinar sin preocuparse por dañar la superficie de la piedra. Algunos materiales son mejores que otros para cocinar: el mármol, por ejemplo, es ideal para preparar masas, porque superficie es más fría y la masa no se adhiere. En caso de duda, investiga para determinar qué superficie de piedra te conviene. En este artículo de la revista Consumer puedes encontrar más información muy interesante.
  • Compara tipos y calidades. Existe una variedad de piedras enorme con diferencias de precio muy significativas. El granito es la opción más popular, pero también puedes mirar el mármol, el cuarzo, etc. Dentro de cada tipo, a su vez, existen diferencias de precio según el color, la dureza, las vetas, o simplemente la demanda que tenga. Después de haber visto cientos de modelos distintos, mi consejo es que prepares un presupuesto y no te enamores de una piedra que se salga de él. Un tono popular de granito puede ser una piedra estupenda y tener un precio económico.
  • Aplica la creatividad. Aunque quieras superficies de piedra en tu cocina, no necesariamente tienes que limitarte a usar la misma piedra en toda la cocina. Muchas cocinas actuales combinan superficies diferentes y aunque las encimeras principales sean de piedra, se pueden incorporar otros materiales en islas o superficies secundarias como la zona de comer. Piedra natural y cuarzo, o piedra y madera son una mezcla de materiales que combinan muy bien. 

Qué hacer para que las encimeras se conserven bien muchos años

  • Sellar los poros. La mejor práctica para evitar manchas y mantener una encimera de piedra como nueva mucho tiempo es asegurarse de que quede sellada después de la instalación. La mayoría de los expertos te sugerirán que lo haga. No solo le da a la encimera de piedra un brillo adicional, sino que también hace que la limpieza sea muy sencilla. El sellador cubre todos los poros de la piedra, evitando manchas y otros posibles daños.
  • Proteger durante el uso. Aunque las superficies de piedra son más duraderas, suponen también una gran inversión y ser prevenidos nunca está de más. Yo no me arriesgaría a cortar alimentos directamente sobre ella, o dejar que se derramara encima el zumo de un limón. No voy a negar que me ha pasado accidentalmente en alguna ocasión y no ha sucedido nada, pero no lo hago por costumbre; utilizo una tabla de cortar cada vez que corto alimentos con un cuchillo afilado y evito dejar cazuelas demasiado calientes sobre la piedra. 
  • Utilizar productos de limpieza adecuados. Con las encimeras selladas la limpieza es más sencilla, la mayoría de las partículas se van con una bayeta humedecida y con hacerlo inmediatamente después de su uso es suficiente. Pero en ocasiones aparecen manchas inesperadas o accidentales que necesitan algún producto especial, si esto sucede hay que procurar utilizar un producto correcto y acorde al tipo de piedra que tenemos. Productos abrasivos podrían producir un daño irreparable. En mi caso, mi encimera de cuarzo no suele dar problemas y casi todo sale con agua; si alguna vez necesito un limpiador más potente uso alcohol de quemar, que no daña en absoluto la superficie. Pero no puedo asegurar que el alcohol también sirva para el mármol o el granito, cada cual debe investigar qué producto va mejor al tipo de piedra que tiene.
  • Repetir el sellado una vez al año. Aún cuando la encimera se haya sellado después de la instalación, cada cierto tiempo debe repetirse para saber con certeza que los poros del material se mantienen cerrados. En la mayoría de los casos, el sellado de la encimera necesita un repaso cada tres años como mínimo, pero yo recomiendo adquirir la rutina de hacerlo una vez al año para no olvidarse y evitar sorpresas desagradables.

Después de instalada: mantener y, sobre todo, disfrutar


Con estos consejos yo creo que conoces las claves principales a la hora de elegir una encimera de piedra para tu cocina. Ya sabes qué no solo es importante lo que decides en el instante de la compra y que debes hacer un mantenimiento posterior, sencillo pero necesario. Una vez instalada, todo lo que queda por hacer es disfrutar de la nueva encimera de tu cocina (o de la cocina entera, si fue una renovación completa). Ya que la cocina es el corazón del hogar, no hay duda de que te encantará tener un telón de fondo bien bonito donde organizar muchas comidas familiares y crear nuevos y hermosos momentos.

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