Mi pizarra de tareas pendientes

Pizarra

Seguro que al leer este post más de uno se siente identificado.

Ser padres, mantener una casa y trabajar fuera implica llevar adelante muchísimas tareas cada día. Recibos que hay que pagar, suministros que hay que comprar, reuniones en el cole de tu hijo pequeño, entrevistas con el profesor de tu hija mayor, horarios de actividades extraescolares, etc, etc, etc.


Anotar todas estas cosas en la agenda no es complicado, pero no se puede estar pendiente de la agenda todos los día a todas horas. Al menos yo no, puedo mirarla a principio de la mañana y ver una larga lista de cosas pendientes y por mucho que intente memorizarlas es fácil que olvide alguna.

Antes de renovar la cocina solíamos fijar notas de cosas para hacer con imanes en el  antiguo frigorífico. Podíamos leer las anotaciones cada vez que pasabamos junto a él. No me encantaba ver la puerta de la nevera llena de notitas e imanes, pero el sistema funcionaba bastante bien. Así que fue el sistema que adoptamos durante mucho tiempo (procurando poner imanes monos).

En la nueva cocina instalamos un frigorífico de acero. Problema: los imanes rayan la puerta de este material y las huellas de los dedos se notan mucho (aún así volvería a ponerlo de acero, ¡me encanta!), por lo que dejamos de utilizar este sistema.

En uno de mis cumpleaños mi hermana me regaló una pizarra imantada monísima. Fue la sustituta ideal de la antigua puerta del "frigo", la colgué sobre la encimera de la cocina para verla a menudo y ahora nuestras notas de tareas pendientes las colgamos en ella.

Y no sólo me ha servido para resolver mi problema; como es tan mona, el rincón donde la he puesto queda muy decorativo. Se cocina con más alegría en un sitio bonito y acogedor, ¿no crees?

Prímula y orquídea

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1 comentarios

  1. ¡Qué rincón más bonito!
    Tengo que hacerme yo con una de esas pizarras...

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